Durante 35 días consecutivos, los albaneses han estado protestando contra la construcción de un complejo de lujo en una reserva natural, un proyecto que involucra al yerno de Donald Trump. Las manifestaciones, denominadas “Protestas Flamingo”, inicialmente se centraron en la protección ambiental de la zona. Sin embargo, la participación ciudadana ha crecido significativamente, indicando que las preocupaciones se han ampliado. Los manifestantes expresan descontento con la corrupción, la falta de transparencia gubernamental y una percepción de impunidad para inversores extranjeros. Las protestas se han extendido por todo el país, atrayendo a personas de diversos orígenes y edades. El gobierno aún no ha respondido de manera sustancial a las demandas de los manifestantes. La persistencia de las movilizaciones sugiere una creciente frustración pública con la situación política y económica en Albania.