La policía albanesa reprimió con gases lacrimógenos y cañones de agua a manifestantes frente al parlamento este jueves. Las protestas se originan por la oposición a un proyecto turístico relacionado con la familia Trump. La controversia ha calado hondo en el país, generando tensiones entre ciudadanos y autoridades. Los manifestantes expresan su preocupación por el impacto ambiental y social del complejo. El proyecto ha sido criticado por la falta de transparencia y posibles conflictos de interés. La situación evidenció una fuerte resistencia pública al desarrollo turístico, especialmente aquel vinculado a figuras políticas internacionales. Se espera que las protestas continúen mientras no se aborden las preocupaciones de la ciudadanía.