El Primer Ministro de Albania, Edi Rama, ha acusado a la oposición de intentar “hundir a Albania” tras una segunda noche de violencia en Tirana. Los enfrentamientos entre manifestantes estudiantiles y la policía resultaron en el ataque e incendio de edificios gubernamentales y negocios. Rama responsabilizó a la oposición por incitar a los disturbios y desestabilizar el país. Los incidentes se suman a una serie de protestas previas, generando preocupación por la situación política en Albania. Las autoridades han reforzado la seguridad en Tirana y se espera que continúen las investigaciones para identificar a los responsables. La oposición niega cualquier implicación directa en los actos violentos, afirmando que se trata de una reacción popular a las políticas gubernamentales. La escalada de tensión plantea interrogantes sobre la estabilidad y el futuro político de Albania.