Albania atraviesa una crisis demográfica sin precedentes que amenaza su estabilidad económica, social y política. Según proyecciones recientes de las Naciones Unidas, el país podría perder casi el 43% de su población entre 15 y 24 años para el año 2050. Esta contracción sitúa a la nación entre los países con el descenso juvenil más drástico a nivel global. El fenómeno es tan severo que solo unas pocas naciones, como China y Ucrania, podrían experimentar una caída más profunda en este grupo etario. El análisis advierte que no se trata de un declive normal, sino de la posible desaparición de la generación del futuro. Esta tendencia pone en riesgo la capacidad del país para sostener su desarrollo a largo plazo. El informe subraya la urgencia de abordar esta pérdida masiva de capital humano joven.