Un alto cargo policial en Bukit Aman ha revelado que el 80% de los delitos sexuales en Malasia son ahora cometidos por personas de confianza, como familiares, conocidos y educadores. Esta preocupante tendencia representa un aumento significativo en casos donde las víctimas conocían a sus agresores. La situación ha generado alarma sobre la seguridad de los niños, especialmente en el entorno escolar. Las autoridades están investigando el incremento de casos que involucran a figuras de autoridad y educadores. Se enfatiza la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección infantil y la concienciación sobre el abuso sexual. La policía busca abordar este problema creciente y garantizar un entorno más seguro para los menores. Se están implementando estrategias para identificar y prevenir estos delitos.