Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, ha fallecido a los 100 años. Durante su liderazgo, que abarcó más de 18 años, Greenspan fue ampliamente reconocido por supervisar un período de crecimiento económico sostenido en la década de 1990. Sin embargo, su legado se vio empañado por la crisis financiera global de 2008, a la que muchos atribuyeron, en parte, a sus políticas. Greenspan defendió la desregulación financiera, argumentando que fomentaba la innovación y la competencia. Tras la crisis, admitió errores en su enfoque, aunque mantuvo su creencia en los principios del libre mercado. Su muerte marca el fin de una era en la política monetaria estadounidense y reaviva el debate sobre su controvertido legado económico.