El modelo de inteligencia artificial (IA) gratuito podría estar llegando a su fin, debido al aumento de los costos asociados a su desarrollo y mantenimiento. Empresas tecnológicas con infraestructura sólida y diversas fuentes de ingresos, como Google, están mejor posicionadas para afrontar estos desafíos. La expansión de los agentes autónomos intensifica la presión financiera sobre el sector, que aún no ha encontrado un modelo de negocio sostenible. ChatGPT, al depender de recursos más limitados, se ve particularmente vulnerable ante esta nueva realidad. Google, con su capacidad para absorber costos, podría obtener una ventaja competitiva significativa. Esta situación plantea interrogantes sobre el futuro de la IA accesible y gratuita para los usuarios. La búsqueda de rentabilidad se convierte en un factor clave para la supervivencia de las empresas de IA.
