La aerolínea SAS anunció públicamente a través de los altavoces del aeropuerto de Gardermoen que un pasajero en silla de ruedas era el responsable de las demoras en un vuelo. La compañía realizó el anuncio a todos los pasajeros, revelando detalles personales del individuo sin su consentimiento. Esta acción ha generado críticas y acusaciones de discriminación y falta de sensibilidad por parte de SAS. La aerolínea ha confirmado el incidente, pero no ha ofrecido aún una disculpa pública formal. El suceso ha provocado indignación en redes sociales y entre organizaciones de defensa de los derechos de las personas con discapacidad. Se investigan las razones detrás de la decisión de SAS de divulgar información privada de un pasajero. La compañía enfrenta ahora posibles repercusiones legales y de imagen.
