Airbus anunció la inspección de 16 aviones A380 tras descubrirse fisuras en sus alas. Las grietas, detectadas durante revisiones rutinarias, afectan a componentes internos no esenciales para la seguridad del vuelo. La compañía aérea afectada, Qantas, retiró temporalmente dos aviones para realizar las comprobaciones. Airbus asegura que la situación está bajo control y no representa un riesgo inmediato para los pasajeros. Las inspecciones se centrarán en verificar la extensión de las fisuras y realizar las reparaciones necesarias. Se espera que el proceso de revisión tome varios días por aeronave. La seguridad de los vuelos no se ha visto comprometida, según las autoridades de aviación.
