Airbus y Boeing están implementando planes industriales ambiciosos para aumentar significativamente su producción. Ambos fabricantes de aeronaves se preparan para un récord histórico de entregas, con la necesidad de fabricar más de 16,000 aviones. Airbus prevé superar su máximo anterior de entregas en 2026 y no planea detenerse ahí. Esta aceleración responde a la creciente demanda global de viajes aéreos y la necesidad de renovar las flotas de las aerolíneas. El aumento de la producción implica desafíos logísticos y de cadena de suministro que las empresas deberán abordar. Se espera que esta expansión tenga un impacto importante en el sector aeroespacial y la economía global.