Air France está enfrentando acusaciones de injerencia tras implementar una directiva de Israel que excluye a la tripulación de 31 países de los vuelos con destino a aeropuertos israelíes. Esta medida afecta directamente a pilotos y azafatas argelinos, incluyendo a aquellos con doble nacionalidad franco-argelina. La decisión ha provocado indignación y se considera una discriminación evidente. Israel habría emitido la orden, generando controversia sobre la autonomía de Air France. La compañía aérea ha cumplido con la solicitud israelí, lo que ha desatado críticas en Francia. Este incidente plantea interrogantes sobre la soberanía y la no discriminación en la aviación civil internacional. La medida podría tener implicaciones diplomáticas y legales.