Una mujer brasileña falleció tras un retraso en su traslado a la unidad de cuidados intensivos (UCI), según denunció su familia. La demora se atribuye a un sistema de asignación de camas hospitalarias impulsado por inteligencia artificial. Los familiares alegan que el sistema contribuyó al desenlace fatal al impedir una atención oportuna. El incidente ha generado controversia sobre la fiabilidad y el impacto de la IA en la toma de decisiones médicas críticas. Las autoridades sanitarias no han emitido aún una declaración oficial sobre el caso. El hospital involucrado no ha comentado públicamente sobre las acusaciones. La familia busca esclarecer las circunstancias de la muerte y determinar la responsabilidad en el suceso.