Líderes del Sudeste Asiático han mantenido tradicionalmente una postura neutral en la rivalidad entre Estados Unidos y China. Sin embargo, esta neutralidad se enfrenta a una nueva prueba con la creciente competencia en el ámbito de la inteligencia artificial. Estados Unidos busca integrar a la región en “Pax Silica”, una cadena de suministro de IA sin la influencia china. Paralelamente, Beijing impulsa a sus vecinos a unirse a la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (Waico). Esta disputa plantea un desafío significativo a la política de no alineamiento de la región. Fuentes cercanas revelan una intensificación de los esfuerzos de ambos países para atraer a las naciones del Sudeste Asiático a sus respectivos bloques de IA. La situación podría forzar a estos países a tomar decisiones que afecten sus relaciones bilaterales con las superpotencias.