La ciudad de Oradea, en Rumanía, ha implementado un sistema de inteligencia artificial para detectar vehículos estacionados ilegalmente. El sistema identifica automáticamente a los conductores que estacionan sobre las aceras y envía las multas directamente a sus domicilios. Actualmente, en fase de prueba hasta junio de 2026, los infractores reciben advertencias. A partir de julio de 2026, las multas por estacionamiento indebido oscilarán entre 2.000 y 2.500 lei rumanos. Esta tecnología busca mejorar el cumplimiento de las normas de estacionamiento y reducir las infracciones en la ciudad. El proyecto representa una innovación en la gestión del tráfico y la aplicación de sanciones.