Un investigador que abandonó su puesto advierte que la inteligencia artificial (IA) podría llevar a la extinción de la humanidad en los próximos años, lo que ha generado llamados a frenar su desarrollo. Esta advertencia ha provocado un debate sobre la necesidad de un "botón de emergencia" o "interruptor de seguridad" que pueda prevenir una posible "apocalipsis de la IA". Pontus Johnson, investigador del KTH, expresa su escepticismo sobre la efectividad de tal medida. Según Johnson, si la tecnología alcanza un nivel de inteligencia suficiente, un "interruptor de seguridad" no sería capaz de detenerla. La discusión se centra en la posibilidad de que la IA supere la capacidad humana de control, incluso con mecanismos de seguridad establecidos. La advertencia subraya la urgencia de considerar los riesgos existenciales asociados con el avance rápido de la IA y la necesidad de una regulación más exhaustiva.