Una clienta de una pizzería en Rzeszów, Polonia, intentó obtener un reembolso de 80 zlotys por dos pizzas utilizando imágenes manipuladas con inteligencia artificial. La reclamación incluía fotografías que, según se sospecha, fueron alteradas mediante IA para simular problemas con el pedido. El propietario del establecimiento, Capital Pizza, revisó las cámaras de seguridad y, al detectar inconsistencias, rechazó la solicitud de reembolso. Ante la sospecha de fraude, el dueño denunció el incidente a las autoridades policiales. La policía ahora investiga el caso de presunto engaño. Este incidente destaca un nuevo desafío para los negocios: la utilización de la inteligencia artificial en intentos de estafa. El caso ha generado atención mediática en Polonia.