El auge de novelas generadas por inteligencia artificial (IA) ha provocado un incremento drástico en los costos de evaluación de los premios literarios para nuevos talentos en Japón. La avalancha de obras escritas por IA ha puesto en peligro la viabilidad de estos concursos. El aumento repentino en el número de envíos ha incrementado significativamente los gastos de los jurados, que deben discernir entre obras humanas y aquellas creadas por IA. Esta situación ha generado preocupación sobre el futuro de los premios destinados a fomentar la literatura original. El premio literario, enfocado en descubrir nuevos autores, enfrenta una crisis potencial debido a este fenómeno. Se debate si los concursos pueden adaptarse para abordar esta nueva realidad.