Las grandes empresas tecnológicas han despedido a 153.000 empleados en lo que va del año, según datos recientes. Estos recortes de personal se atribuyen principalmente a la creciente implementación de la inteligencia artificial (IA). Las compañías buscan reducir costos y reasignar recursos hacia el desarrollo y la integración de la IA. La situación ha generado preocupación en California, obligando a la intervención del gobernador estatal. Los despidos se deben tanto a la obsolescencia de ciertos puestos de trabajo como a la optimización de gastos para financiar proyectos de IA. El impacto económico y social de esta tendencia es un tema de debate en el estado. Se espera que la automatización continúe transformando el mercado laboral en el sector tecnológico.