Un grupo de dieciséis matemáticos ha expresado su preocupación por la apropiación de sus investigaciones por parte de la inteligencia artificial, específicamente por OpenAI. Los científicos denuncian que sus trabajos están siendo utilizados para alimentar las bases de datos de estas IA sin el debido reconocimiento. Esta situación ha generado inquietud sobre la ética en el desarrollo y la aplicación de la inteligencia artificial. Se considera que esta protesta podría ser el inicio de una serie de acciones para proteger los derechos y la integridad de la comunidad científica. La cronista anticipa que se buscará preservar la ética en la investigación y el desarrollo tecnológico. El debate se centra en la necesidad de un reconocimiento justo a los autores originales del conocimiento utilizado por las IA. La iniciativa busca generar conciencia sobre la importancia de la transparencia y la atribución en el campo de la inteligencia artificial.