J.P. Morgan prevé un aumento de nueve veces en la demanda de inteligencia artificial, lo que beneficia a las empresas taiwanesas del sector. La entidad financiera ha identificado 11 fabricantes taiwaneses como objetivos de inversión, destacando cuatro que se espera sean las más favorecidas por esta tendencia. El informe de J.P. Morgan señala que la creciente demanda de IA está generando una fuerte necesidad de componentes y servicios especializados, donde Taiwán ocupa una posición clave. Entre las empresas destacadas se encuentran fabricantes de semiconductores y proveedores de servicios relacionados con la IA. Se espera que esta ola de inversión impulse el crecimiento económico de Taiwán y fortalezca su papel en la cadena de suministro global de tecnología. La demanda se centra en chips de alta gama y soluciones de computación de alto rendimiento.
