Investigadores han logrado descifrar un código secreto que permaneció sin resolver durante 373 años, gracias al uso de la inteligencia artificial. El cifrado fue creado en 1653 por el escritor escocés Thomas Urquhart, un reconocido autor realista. El mensaje oculto dentro del código era un misterio histórico que desafió a criptógrafos durante siglos. La IA logró romper el código en tan solo 44 minutos, demostrando su potencia en la resolución de problemas complejos. Este avance tecnológico abre nuevas posibilidades para la decodificación de textos antiguos y la recuperación de información perdida. El éxito se centra en el mensaje contenido dentro de este código secreto, cuya revelación ahora es posible gracias a la tecnología moderna. Se espera que este logro impulse aún más la investigación en el campo de la criptografía histórica.