En Corea del Sur, se están utilizando muñecas con inteligencia artificial, como Hyodol, para combatir la soledad entre la población anciana. Estas muñecas, fabricadas con materiales suaves, interactúan a través de ChatGPT, ofreciendo conversación y compañía. A pesar de no tener necesidades físicas, están programadas para solicitar afecto, como caricias o que les ofrezcan comida, buscando fomentar la interacción social. La iniciativa responde a la creciente necesidad de atención a los adultos mayores en un país con una población rápidamente envejecida. Aunque no reemplazan el cuidado humano, estas muñecas representan una innovadora solución para mejorar la calidad de vida y el bienestar emocional de los ancianos. El proyecto busca mitigar los efectos del aislamiento y la falta de contacto social, problemas comunes en la tercera edad. La implementación de esta tecnología plantea interrogantes sobre el futuro del cuidado geriátrico y el papel de la robótica en la sociedad.