Un análisis reciente reveló que los modelos de inteligencia artificial (IA) como ChatGPT, Claude, Grok y Copilot exhiben sesgos de género en sus respuestas. Al recibir 112 indicaciones narrativas, la IA tendió a asignar a los personajes masculinos roles de planificación, ambición y proyección futura. En contraste, los personajes femeninos fueron consistentemente asociados con emociones, relaciones interpersonales y responsabilidades de cuidado. Este patrón sugiere que estos sistemas de IA reproducen estereotipos de género arraigados presentes en los extensos datos textuales con los que fueron entrenados. La investigación destaca la necesidad de abordar estos sesgos para evitar la perpetuación de desigualdades en las narrativas generadas por IA. Los resultados evidencian cómo la IA, a pesar de su aparente neutralidad, puede reflejar y amplificar prejuicios sociales existentes. Este fenómeno plantea interrogantes sobre la equidad y la representación en el desarrollo y aplicación de la inteligencia artificial.