La Autoridad Sueca para la Protección de la Privacidad (IMY) ha lanzado una advertencia a los jóvenes usuarios de inteligencia artificial, destacando que la anonimidad en las conversaciones con IA es una ilusión. La IMY explica que estas conversaciones se utilizan para el entrenamiento de modelos de lenguaje, lo que implica que los datos ingresados no son completamente privados. Este año, cerca de 100.000 conversaciones se han hecho públicas debido a errores de los usuarios. Petter Flink de la IMY señala que es preocupante la poca disposición de los usuarios a pagar por servicios de IA, sugiriendo una falta de conciencia sobre el valor de la privacidad de sus datos. La agencia insta a los usuarios a ser conscientes de los riesgos y a proteger su información personal al interactuar con plataformas de IA. La falta de pago por el servicio a menudo se traduce en una menor protección de los datos personales.