La policía checa está implementando inteligencia artificial (IA) para optimizar sus procesos y mejorar la eficiencia en diversas áreas. Actualmente, cientos de agentes están probando AIDA, una herramienta lingüística diseñada para asistir en la investigación de fraudes cibernéticos. Se espera que la herramienta se extienda a más comisarías durante el verano. La adopción de la IA responde a una necesidad de modernización y optimización de los procedimientos policiales, según la jefa del departamento de digitalización e IA, Anika Stulíková. El departamento, creado a principios de 2025, se enfocará en el desarrollo continuo de soluciones basadas en IA. Esta iniciativa busca agilizar tareas y fortalecer la capacidad de la policía para combatir el creciente cibercrimen. La IA se considera un desarrollo natural para una organización que busca adaptarse a los desafíos del siglo XXI.
