La escritora francesa Virginie Despentes ha defendido a un colega acusado de usar inteligencia artificial en su trabajo. Despentes argumenta que cada autor debe decidir libremente cómo prefiere crear. Ella misma, prefiere el método tradicional de la escritura a mano, considerándolo su elección personal. La autora no critica el uso de la IA por otros escritores, sino que subraya la importancia de la libertad creativa. Su declaración surge en medio de un debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mundo literario. Despentes enfatiza que el proceso creativo es individual y no debe estar sujeto a restricciones o juicios externos. Esta postura resalta la diversidad de enfoques en la creación literaria actual en Francia.