El geriatra Gregorio Jiménez Díaz explica que la capacidad del cuerpo para regular la temperatura disminuye con la edad. Los mecanismos de termorregulación se debilitan, haciendo a las personas mayores más susceptibles a sufrir problemas de salud relacionados con el calor o el frío. Jiménez Díaz, especialista del Hospital Universitario Príncipe de Asturias y vicesecretario de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, destaca la importancia de mantener una temperatura corporal estable. Esta vulnerabilidad se debe a cambios fisiológicos asociados al envejecimiento. Es crucial tomar precauciones especiales durante olas de calor o frío para proteger la salud de los ancianos. La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología enfatiza la necesidad de informar y sensibilizar sobre este tema.
