Expertos argumentan que el debate sobre los límites de edad en redes sociales revela un fracaso en la regulación de las empresas tecnológicas. La preocupación de que las restricciones impulsen a los jóvenes a plataformas más peligrosas no aborda la inacción previa. Essi Alho, especialista en jóvenes y redes sociales, señala que no hacer nada no ha sido una solución efectiva. En lugar de culpar a la "dark web", el problema reside en la falta de supervisión y educación por parte de los adultos. La discusión se centra en la necesidad de una regulación más efectiva y responsable por parte de los adultos y de las compañías tecnológicas para proteger a los menores en el entorno digital. La simple imposición de restricciones puede ser contraproducente si no se acompaña de otras medidas de protección y concienciación.