Décadas de promesas de unidad continental no han logrado una integración económica y política significativa en África. Analistas señalan que la falta de fortalecimiento de las economías regionales y políticas de integración efectivas contribuyen a las presiones migratorias y a la creciente desigualdad económica. El texto argumenta que el continente debe superar los modelos de integración basados únicamente en el mercado. Se propone un enfoque de regionalismo orientado al desarrollo, con instituciones regionales más sólidas y una mayor unidad política. Esta estrategia, según el análisis, es crucial para desbloquear un crecimiento sostenible y una prosperidad compartida en África. La integración efectiva podría mitigar las causas subyacentes de la migración y el sentimiento antiinmigrante.
