Los países africanos cuentan con políticas sólidas para transformar sus sistemas agroalimentarios, tal como se reafirmó en la Declaración de Malabo. Sin embargo, la capacidad de implementar estas políticas de manera efectiva representa un desafío significativo para el continente. Esta discrepancia entre política y ejecución obstaculiza el progreso hacia una mayor seguridad alimentaria y desarrollo agrícola. La Declaración de Malabo, un compromiso continental, busca impulsar la agricultura y la transformación rural en África. A pesar del consenso político, la falta de recursos, infraestructura y capacidades técnicas dificulta la materialización de los objetivos planteados. Expertos señalan que abordar estas limitaciones es crucial para desbloquear el potencial agrícola de África y mejorar la vida de millones de personas. La situación requiere inversiones estratégicas y fortalecimiento institucional para traducir las políticas en resultados tangibles.