Ocho selecciones africanas han debutado en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, desafiando a los equipos considerados favoritos. Egipto y Cabo Verde se unen a Argelia y Senegal como representantes de un continente que sueña con alcanzar la gloria en esta competición. Egipto empató 1-1 con Bélgica en un partido equilibrado, demostrando solidez defensiva y eficacia en el ataque, liderados por Mohamed Salah. A pesar del dominio inicial belga, los egipcios lograron controlar momentos clave del encuentro. Simultáneamente, Cabo Verde sorprendió al empatar 0-0 contra la campeona europea, España, en un resultado histórico para el equipo. Estos empates reflejan la creciente competitividad del fútbol africano a nivel internacional y su capacidad para competir con las potencias mundiales. Los resultados fortalecen las aspiraciones de clasificación de ambas selecciones.
