Varios países de África Occidental han promulgado recientemente leyes que criminalizan la homosexualidad, marcando una tendencia represiva hacia la comunidad LGBT+ en el continente. Uganda lideró este movimiento en 2023 con una ley particularmente severa que establece la pena de muerte para la "homosexualidad agravada", aunque esta pena no se aplica actualmente. Burkina Faso, Níger y Senegal han seguido el ejemplo, introduciendo penas de prisión de hasta 20 años por actos homosexuales o matrimonios entre personas del mismo sexo. Senegal ya ha arrestado a más de cien personas y condenado a una a seis años de prisión bajo la nueva legislación. Ghana también aprobó leyes que penalizan las relaciones homosexuales y la promoción de actividades LGBT+ con hasta cinco años de prisión. Las motivaciones detrás de estas leyes incluyen factores electoralistas, el rechazo a influencias occidentales percibidas y un auge del conservadurismo.
