Durante la conferencia "Next Steps" en Accra, Ghana, líderes de África y el Caribe instaron a las naciones que se beneficiaron del comercio transatlántico de esclavos a ofrecer disculpas formales y compensaciones económicas. Esta demanda se fundamenta en una resolución de la ONU que califica dicho comercio como el crimen más grave contra la humanidad. La resolución fue aprobada en marzo con 123 votos a favor, aunque países como Estados Unidos, Israel y Argentina se opusieron, mientras que Países Bajos y otros 51 estados se abstuvieron. El objetivo del encuentro en Ghana fue trasladar el debate desde el simple reconocimiento histórico hacia la implementación de medidas concretas. Se busca, específicamente, establecer mecanismos legales internacionales para exigir reparaciones a los descendientes de las personas esclavizadas. El texto recuerda que, durante más de 300 años, aproximadamente 12 millones de africanos fueron trasladados forzosamente a América en condiciones inhumanas. Finalmente, se destaca el papel de potencias europeas que lucraron con este sistema de explotación laboral en plantaciones hasta finales del siglo XIX.
