La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado su preocupación por la continua escasez de sangre en la región africana, coincidiendo con el Día Mundial del Donante de Sangre. Millones de pacientes enfrentan riesgos debido a la falta de acceso a sangre y productos sanguíneos seguros. La OMS advierte que esta situación pone en peligro la atención médica básica y de emergencia en el continente. La escasez persistente dificulta el tratamiento de enfermedades como la anemia, las complicaciones del embarazo y las lesiones traumáticas. La organización insta a los países africanos a fortalecer sus sistemas de donación voluntaria y a mejorar la infraestructura para la recolección y el procesamiento de la sangre. Se busca aumentar la disponibilidad de sangre segura para garantizar una atención sanitaria adecuada para todos los que la necesiten. La OMS reitera la importancia de la donación regular de sangre como un acto vital para salvar vidas.