Inicialmente, al asesor de información del Primer Ministro se le negó la entrada a Delhi, India. La restricción se produjo sin una explicación oficial inmediata por parte de las autoridades indias. Posteriormente, tras indicaciones de altos funcionarios del gobierno indio, se le concedió el permiso para ingresar. Sin embargo, el asesor, Jahid ur Rahman, optó por no viajar a Delhi. En cambio, Rahman decidió regresar a Dhaka, Bangladesh, a través de Colombo, Sri Lanka. Este incidente ha suscitado interrogantes sobre las relaciones diplomáticas entre Bangladesh e India y la necesidad de una comunicación clara en situaciones similares. La decisión de Rahman de evitar Delhi podría indicar una protesta discreta o una preocupación por las circunstancias de su entrada.