Zahid ur Rahman, un asesor, afirma que los recientes ataques demuestran que Bohon estaba en el camino correcto. Rahman descalificó al Awami League, refiriéndose a él como una "mafia". Considera que los asaltos sufridos son una prueba de su aseveración sobre la naturaleza criminal del partido. Según sus declaraciones, el Awami League opera como un grupo mafioso y los ataques son evidencia de esta afirmación. Estas declaraciones se producen en un contexto de tensiones políticas en Bangladesh. La situación indica una escalada en la retórica y acusaciones entre las facciones políticas. Rahman no considera al Awami League un partido político legítimo.