Adidas se encuentra en el centro de una nueva polémica debido a su reciente campaña publicitaria. La empresa alemana enfrenta una ola masiva de llamados al boicot en redes sociales. La controversia radica en la elección de un exsoldado israelí para representar a la marca. Esta decisión ha provocado fuertes críticas y acusaciones de insensibilidad, especialmente en relación con el conflicto israelí-palestino. Los activistas pro-Palestina han expresado su enojo y han instado a los consumidores a evitar los productos Adidas. La compañía aún no ha emitido una declaración oficial sobre el asunto, lo que ha intensificado la presión pública. La situación plantea preguntas sobre la responsabilidad social corporativa y el papel de las marcas en contextos políticos delicados.