Adidas abordó la inusual proliferación de botines rosas observada durante la Copa Mundial 2026, un fenómeno que captó la atención de aficionados y analistas. La compañía explicó que la tendencia no fue una campaña de marketing planeada, ni una invasión coordinada de un solo color. En cambio, se debió a una combinación de factores relacionados con la amplia gama de productos que ofrece Adidas y la libertad de elección de los jugadores. Los colores de los botines suelen alinearse con campañas más amplias de la marca, como la celebración del Mes del Orgullo LGBTQ+. Algunos jugadores simplemente prefirieron el color rosa por razones personales o estéticas, independientemente de cualquier conexión con campañas publicitarias. La coincidencia en la elección de color, incluso entre jugadores patrocinados por otras marcas, fue un resultado inesperado y no intencional de las tendencias actuales en el fútbol.