La legislación en el Territorio de la Capital Australiana (ACT) exige el uso de envases reutilizables, reciclables y compostables en eventos públicos. Sin embargo, la gran mayoría de estos envases terminan en vertederos debido a la ausencia de instalaciones de compostaje adecuadas. A pesar del mandato legal, no existe la infraestructura necesaria para procesar los materiales compostables generados en estos eventos. Esta situación contradice el objetivo de sostenibilidad que busca la normativa. La falta de una solución para el compostaje efectivo genera preocupación sobre el impacto ambiental de la política actual. Las autoridades no han proporcionado una fecha para la construcción de dichas instalaciones. Se plantea la necesidad de invertir en infraestructura de compostaje para cumplir con las regulaciones y reducir los residuos.
