El partido ACT de Nueva Zelanda ha presentado su política de transporte de cara a las próximas elecciones, enfocándose en la optimización del gasto en infraestructura. La propuesta central busca obligar a presentar soluciones de menor costo junto con proyectos más ambiciosos y costosos, denominados “dorados”. El partido argumenta que esto permitirá una mejor evaluación y selección de proyectos, maximizando el retorno de la inversión pública. Su objetivo es asegurar que se exploren todas las opciones antes de aprobar gastos elevados. Esta medida busca forzar la consideración de alternativas más eficientes para el desarrollo del transporte en el país. La iniciativa se centra en obtener el máximo beneficio de los recursos disponibles, priorizando la eficiencia económica en la planificación de infraestructura. Con esto, ACT pretende impulsar un sistema de transporte más accesible y sostenible para todos los neozelandeses.