Defensores de la reducción de daños por drogas en el Territorio de la Capital Australiana (ACT) cuestionan la efectividad de recriminalizar la metanfetamina. Argumentan que no existen pruebas concluyentes de que su despenalización haya incrementado los daños asociados a su consumo en la región. La oposición, representada por los Liberales de Canberra, ha prometido volver a penalizar su posesión si ganan las próximas elecciones. Los expertos señalan que esta propuesta ignora la evidencia disponible sobre el impacto real de la despenalización. Sostienen que las políticas basadas en la represión no abordan las causas subyacentes del consumo problemático. En cambio, abogan por invertir en servicios de salud y reducción de daños para mitigar los riesgos asociados a las drogas. La discusión se centra en el equilibrio entre la salud pública y las medidas punitivas.