El Departamento de Medio Ambiente (JAS) realizó pruebas de calidad del agua en tres puntos cercanos al derrame de ácido clorhídrico, antes de que alcanzara el Río Cherating. Los análisis se centraron en la medición del pH en una zona de manglares. Los resultados indican que los niveles de pH se mantienen dentro de los parámetros normales, registrando un valor de 6. Este hallazgo sugiere que, hasta el momento, no se ha detectado contaminación en el agua como consecuencia del incidente. JAS continúa monitoreando la situación para asegurar la protección del ecosistema fluvial. La evaluación se enfocó en prevenir impactos negativos en el Río Cherating y su entorno natural. Se espera que los datos permitan descartar efectos perjudiciales a largo plazo.
