Aletta Rose, la mujer acusada de asesinar y desmembrar a su hermana, Constance Scholtz, ha vuelto a captar la atención pública por su comportamiento en el tribunal. Durante su comparecencia, la acusada lanzó burlas directas hacia los medios de comunicación presentes. Estas provocaciones fueron acompañadas de constantes interrupciones que alteraron el desarrollo de la sesión. Debido a estas actitudes erráticas, han surgido interrogantes sobre su estado mental y su aptitud para enfrentar el juicio. El caso continúa generando un fuerte impacto social debido a la brutalidad del crimen. Actualmente, la justicia evalúa si Rose es psíquicamente apta para continuar con el proceso legal.