Las recientes e intensas lluvias en Accra, Ghana, han provocado inundaciones generalizadas, interrumpiendo el transporte y causando daños a viviendas y negocios. Este evento ha evidenciado el incumplimiento de una promesa clave del presidente John Dramani Mahama, realizada hace diecisiete meses, de solucionar de forma definitiva el problema de las inundaciones crónicas en la capital. La situación actual pone de manifiesto la persistencia de la vulnerabilidad de Accra ante las fuertes precipitaciones. La promesa de Mahama, central en su campaña, buscaba poner fin a un problema recurrente que afecta a miles de residentes. Los recientes desastres naturales han generado dudas sobre la efectividad de las medidas implementadas hasta la fecha. La falta de soluciones concretas agrava la situación y aumenta la preocupación de la población.