El fabricante de bicicletas Accell, propietario de las marcas Batavus, Sparta, Babboe y Koga, ha solicitado una moratoria de pagos, una medida que a menudo precede a la quiebra. La empresa, con sede en Heerenveen, ha enfrentado dificultades económicas durante un tiempo prolongado, exacerbadas por los problemas de suministro durante la pandemia de COVID-19, que limitaron la capacidad de satisfacer la demanda. Irónicamente, una vez resueltos los problemas logísticos, Accell se encontró con un exceso de inventario. A pesar de un acuerdo previo con acreedores y una reorganización, incluyendo el cambio de propiedad a dichos acreedores, no se encontró una solución sostenible a largo plazo. Se exploraron opciones como fusiones y la búsqueda de un nuevo propietario, pero fracasaron. El director ejecutivo, Jonas Nillson, calificó la situación como “muy triste y frustrante”, destacando que ya se han implementado varias reorganizaciones y se cerró la última fábrica en los Países Bajos el año pasado, trasladando la producción a Hungría y Francia.

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