La orden religiosa de los Hermanos Cristianos ha anunciado la venta de sus activos restantes para financiar una compensación a las víctimas de abusos. Sin embargo, según declaraciones de un abogado, la cantidad recaudada probablemente no cubrirá la totalidad de las deudas contraídas. Esta admisión de insuficiencia financiera se produce en un contexto de creciente presión para que la Iglesia Católica asuma la responsabilidad por los abusos cometidos. La orden no ha especificado el monto total adeudado ni el valor estimado de los activos a vender. La medida busca responder a las demandas de compensación, aunque las expectativas de las víctimas podrían no ser completamente satisfechas. Se espera que la venta de activos genere controversia y escrutinio público sobre la gestión financiera de la orden y su compromiso con la justicia para las víctimas.