El reciente cierre de puertos y caletas en Lambayeque, debido a oleajes anómalos, ha provocado una disminución en la disponibilidad de pescado fresco en la región. Como consecuencia, se ha observado un aumento en la demanda y precio del pescado congelado. Vendedores de diversos mercados reportan que el precio de algunas especies frescas se ha duplicado. La escasez afecta directamente a los consumidores y a los negocios dedicados a la comercialización de productos del mar. Las autoridades aún no han definido plazos para la reapertura de las instalaciones pesqueras. Se espera que la situación se normalice una vez que las condiciones marítimas mejoren y se reanude la actividad pesquera.