El abogado Abelardo, tras celebrar su victoria en Barranquilla, ofreció un discurso centrado en la reconciliación nacional. En su alocución, prometió que no habrá represalias contra sus oponentes políticos. Asimismo, descartó la existencia de "enemigos irreconciliables", buscando un tono de unidad. Este mensaje se produce después de obtener un importante triunfo electoral en la ciudad de Barranquilla. La Silla Vacía reporta que el abogado enfatizó la necesidad de superar divisiones y avanzar hacia un futuro compartido. Su victoria y posterior discurso sugieren una estrategia de gobernanza basada en el diálogo y la inclusión. El abogado busca proyectar una imagen de moderación y consenso.