Un centro de acogida, anteriormente envuelto en controversias políticas y financieras relacionadas con figuras como Rusko y Kočner, ha revelado nuevas y sorprendentes historias sobre su estado. Según testimonios, al llegar al lugar, las condiciones eran extremadamente precarias, con una gran cantidad de palomas muertas y excrementos cubriendo las instalaciones. Un actor que frecuenta el espacio describe una convivencia peculiar con las aves, reconociendo la alteración de su hábitat como posible causa de su comportamiento. La situación del refugio refleja un pasado turbulento y un presente marcado por el abandono y la decadencia. Las declaraciones sugieren un ambiente desolador y la persistencia de problemas estructurales. Este testimonio añade una capa más a la compleja historia de este centro, que ha sido objeto de atención mediática por sus vínculos con casos de corrupción. La historia destaca la precariedad y el deterioro del lugar.