El Departamento del Tesoro de EE. UU. anunció el 1 de octubre de 2026 nuevas medidas contra la red A7, acusándola de ayudar a Irán y a entidades vinculadas a Hamas a evadir las sanciones. La compañía A7 rechazó categóricamente las acusaciones, calificándolas de "una mentira descarada y una calumnia". Las sanciones apuntan a la presunta facilitación de transacciones financieras para evitar las restricciones impuestas por Estados Unidos. A7 insiste en su inocencia y denuncia la campaña como un intento de dañar su reputación. La empresa no ha ofrecido detalles específicos sobre cómo planea responder a las medidas del Tesoro. El gobierno de EE. UU. afirma tener pruebas sustanciales que respaldan sus acusaciones contra la red A7. Se espera que la situación genere tensiones adicionales entre Estados Unidos e Irán.